Blogger Cafe – Invitado de hoy: Ruy Xoconostle (@Ruys)

Solo hay una manera de aprender a hacer un blog: sentándose frente al teclado y comenzando a escribir. Puede haber gusto, facilidad e incluso talento, pero en la mayoría de los casos es la inmisericorde acumulación de horas de trabajo, aprendizaje y experimentación lo que hace que esos posts comiencen a acumular lectores y recomendaciones.

¿Pero qué pasa cuando ya hay muchas horas de trabajo acumuladas, aunque no necesariamente en un blog, sino simplemente escribiendo? ¿Qué pasa cuando es un profesional -literalmente- el que un dia se sienta frente al teclado y comienza a escribir en Internet. Usualmente las consecuencias son mas que afortunadas, basta ver el caso de Chilangelina por ejemplo, que es periodista. ¿Pero y si el que escribe ya tiene un par de novelas publicadas, es editor de revistas y además tiene un considerable archivo de referencias de cine y cultura popular?

Si sueno un poco a fanboy, no es casualidad. Es una persona cuya opinión respeto y que en un par de ocasiones me ha dado un par de tips acerca del blog mismos que le agradezco enormemente. Mi Twitter y mi Google Reader serían un poco menos adictivos sin sus contribuciones.

Damas y caballeros, sin mas rodeos, les dejo al un habitante de Internet llamado Rodrigo Xoconostle, mejor conocido en el mundo del hampa literario y blogueril como Ruys.

Pongan atención

Empecé a bloguear hasta 2005 porque pasé la primera parte de la década revolcando esta idea maltrecha –y noventera– de un sitio web como una estructura rígida que se construye una vez y luego uno se dedica a observarlo. Cero cambio, cero dinamismo: la utopía de una personalidad controladora, claro.

Mi noción de ver al sitio propio como una bitácora era realmente primitiva: en aquellos primeros sitios que puse con StarMedia, Geocities, .Mac Homepage y más tarde (craso error) con iWeb, la actualización era un auténtico dolor de yarboclos. Ni siquiera me veía como un blogger a pesar de que los blogs ya tenían un rato alrededor y mucha gente era famosona en la red por mantener uno. Yo tenía ya unos buenos 12 años trabajando en mi ficción, pero de manera offline, cuidando cariñosamente la salud de mis carpetas en el Finder de mi Mac. Pero subir las cosas a la red nunca me resultó fácil. Sin embargo, aquel experimento de iWeb me llevó brevemente a Blogger –nunca me gustó– y luego a un pequeño blog comunitario que llamamos Toque de Queda. Ahí fue donde realmente saboreé las delicias de la actualización cronológica. Cuando ello acabó, pasé a WordPress con algo llamado Paiki y luego a Tumblr y luego a Posterous y luego a Tumblr y luego a Posterous y luego… ustedes entienden.

Como alguien que mantuvo en el pasado “blogs analógicos” –es decir, columnas en medios impresos, una de 5 años en Conozca Más y otra de 7 años en Cinemanía–, tengo algo que decir sobre la creación y mantenimiento de una bitácora. De entrada, debo decir que Tumblr no es propiamente una herramienta de blogueo, sino una forma de compartir contenido “cotorro” (disculpen mi término cachún) que se halla en la red. Mi experiencia de blogueo en Tumblr fue terrible, pero sé que es altamente eficiente para echar desmadre con gifs animados y demás contenido cómico. Yo creo que el acto de bloguear tiene que ver con compartir contenido propio o, de perdida, comentar contenido de otros, pero de una forma literaria. Porque para el año 2011, el blog es casi un subgénero literario. Por supuesto, uno puede compartir sus fotos de Instagram, Hipstamatic, gifs, infográficos chistosos, videos y rolitas shoegazer desde un blog –o agregándolas al blog, como permiten servicios multiconectables a la Posterous–, pero ello solo debe ser visto como un side-quest del blog, un post sabatino, una curiosidad. Si lo que quieres es solo dedicarte a las curiosidades, ahí tienes el stream de G+, el wall de Facebook, el Twitpic asociado a tu cuenta de Twitter. O tu Tumblr, para el caso. 🙂

No quiero arruinar las ansias blogueriles de quien lea esto, pero creo que es mejor tener las cosas en claro. Yo he pasado por etapas youtubiles, tumblriles y flickriles en mi blog, así es que sé de qué hablo: en la medida en que un blog posee contenido autónomo, original y propio, incrementa su valor. Cuando hablo de valor me refiero a lo que el público percibe en el contenido, no en intercambiar clics por cheques de AdWords. Un buen blog sigue siendo una lectura deliciosa, una fuente a la que uno acude por hábito y complicidad con quien lo escribe. Yo creo que un buen blog se forma, además de ese contenido autónomo, original y propio que refería, de otros dos ingredientes: un diseño simple pero atractivo –lo cual incluye una navegación lógica– y una línea temática sólida. En realidad, creo que el punto obsesivo de postear como si no existiera mañana solo aplica para los blogs de naturaleza noticiosa. Cuatro de los blogs que he leído consistentemente durante los últimos años (Mashable, TechCrunch, Kotaku y BoingBoing) así se conducen, pero son más un ejercicio comunitario y un negocio que blogs caseros.

Un blog “personal”, por otro lado, puede ser un peligro. Quiero separar el blog “de autor” porque esa es cosa completamente diferente, pues el autor ha sido “avalado” por un medio previo, como una revista, un canal de televisión, un libro o un programa de radio. No: un blog “personal” que aborde solo tópicos del interés de unos cuantos puede convertirse en algo perfectamente aburrido para ojos foráneos, y requiere un talento sobresaliente para transformar lo local en interesante. En realidad poca gente quiere leer eso. O terminarás aburriéndote de autobesarte el trasero: tal es el caso de Paiki, nuestro blog comunitario semizombi, donde sí hay lectores pero pocas ganas de compartir posts.

La herramienta de blogging de Facebook es suficiente para los casos de “se me antojó opinar sobre Iron Man”. No es necesario robarle espacio de banda ancha a WordPress o a Blogger, en serio. O si lo piensas hacer, puedes dejarlo privado. Si tu blog es un seguimiento diario o semanal sobre tu hijo recién nacido, ¡enhorabuena! Déjalo privado. Mi consejo, sin embargo, es el mismo: no necesitas un blog privado cuando Facebook hace un mejor trabajo para postear las fotos de tu bebé –fotos que no deberían estar listadas en la red, por cierto.

Así es que, dejando a un lado los dos grandes temas que he cubierto (compartir tonterías en la red y evitar los temas exclusivamente personales), mi sugerencia siempre es encontrar el núcleo temático y explotarlo. Si eres el experto mundial en Condorito y tienes un acervo espectacular, abre un blog. Si tienes un conocimiento arcano y profundo sobre: finanzas personales, cocina chiapaneca, jardinería y composta, juguetes japoneses o cine de terror hondureño, abre un blog. En la red necesitamos más contenido enfocado. Menos memes y más sustancia. Con suerte, hasta podrás explotarlo y ganar algo de dinero con él. Puedes postear una vez al día, una vez a la semana, una vez al mes, eso no es importante (siempre y cuando no seas noticioso). Si el contenido es relevante, los lectores estarán ahí. Para mí, la verdadera constancia no es ser estricto con la periodicidad, sino ser estricto con la línea temática.

Y con esto acabo. Los invito a mi blog, que se trata básicamente de mi obra literaria. Y a mi Tumblr, que se trata básicamente de postear fotos que tomé por ahí. Y gracias a Ángel por la invitación a postear en su blog.

Ya lo oyeron. Muchas gracias a Ruys por compartir el dharma. “Menos memes y mas sustancia” es una frase para el mármol. Esperemos que algun chistoso no lo vuelva un meme, porque sería una ironía cósmica.  Por lo pronto les agradezco la visita y confío en poder estar de nuevo con ustedes en esta columna la próxima semana.

Sigamos leyendo. Y aprendiendo.

El mismo ya les dijo donde pueden hallarlo, pero Ruy omitió una parte esencial que no deben perderse:

¿Crees que el contenido original sigue siendo, y será, el principal atractivo de los blogs para la mayoría de los lectores?

9 Respuestas a “Blogger Cafe – Invitado de hoy: Ruy Xoconostle (@Ruys)

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  2. Desde hace mucho había escuchado de Ruy, pero nunca había tenido oportunidad de leer nada de él. ¡He desperdiciado años!
    Excelente entrevista.

  3. @Dib: Tienes mucho tiempo que recuperar, pero creeme que valdrá la pena. Te digo que yo lo leo desde que escribía en papel 😉

    @Boticapop: Puf. Y lo de “menos memes y mas sustancia” merecería una columna propia. Si te digo que por eso lo andaba correteando para esta columna desde hacía meses 😉

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